9 de octubre de 2007

¿Qué es el Hombre?



Es un Dios encadenado que lleva dentro de sí el poder y la sabiduría divina, pero que no los puede ni sabe usar por vivir atado a la materia. Es esclavo de todas las sensaciones, ya sean placenteras o desagradables, que le llegan a través de sus sentidos.
El afán de comodidades, la avaricia, la gula, la soberbia, la codicia, la vanidad y mil diferentes estados pasionales son los que gobiernan, como dueño y señor, este microcosmo que llamamos hombre.
El yo, que debería ser el amo, se ve desplazado por diferentes deseos, estados anímicos e instintivos que se apoderan de la dirección de esta compleja maquinaria que es el cuerpo, vehículo del espíritu. El hombre no tiene un yo único, tiene miles de diferentes yoes que se van sucediendo dentro de él como en un caleidoscopio que cambia constantemente su diseño. Cada uno de estos yoes usurpa el trono o cetro que le corresponde al legítimo y verdadero yo. Este yo divino es cual rey constantemente destronado y prisionero de sus súbditos.
Quien haya sentido una especie de dolor interno de estar vivo, ha captado en ese momento el sufrimiento del yo al verse continuamente desplazado de su condición de rector de este microcosmo. Podemos comparar al hombre con una mansión llena de sirvientes que esperan infructuosamente a un amo que nunca llega. Cada uno de estos sirvientes pretende usurparlo hasta que a su vez es desplazado por otro más fuerte que él, que a su debido tiempo será también expulsado.
Éste es el terrible vacío o hastío de la vida que es tan común en nuestro tiempo. Es el yo que sufre intensamente y no desea continuar viviendo en tan adversas condiciones. Si esta situación se prolonga por demasiado tiempo el yo o espíritu puede llegar a abandonar el cuerpo transformándose este individuo en un muerto vivo, ya que solamente quedan los principios animales o instintivos manteniendo la vida en el cuerpo. El hombre, contrariamente a lo que se cree, no tiene ninguno de aquellos atributos que llamamos conciencia, personalidad, libertad, libre albedrío y voluntad, ya que todas sus decisiones son producto de automatismos o de influencias externas. La vida transcurre para él en un estado crepuscular de sopor causado por su continuo cambio de yoes. Conocemos ampliamente el hipnotismo, pero jamás hemos pensado que éste pudiera ser practicado en forma colectiva y simultánea sobre la humanidad por fuerzas planetarias que buscan su propio beneficio a expensas de la autodeterminación humana. Estas fuerzas planetarias tratan de mantener a la humanidad dormida para que no vea nunca la verdad y la realidad. Desde su nacimiento hasta su muerte el individuo vive en el más profundo de los sueños, y todo lo que le sucede “lo sueña”. Cree estar despierto; está solamente soñando. Cree ser libre; está soñando con su libertad. Cree tener voluntad propia y solamente sueña.
Extracto del libro “Los Brujos Hablan” de John Baines

6 comentarios:

Polvorilla dijo...

Discrepo de ti puesto que de un plumazo has puesto en condición de Idiocia a todo el género humano, es cierto que no todas las personas tienen CRITERIO PROPIO y a su vez suficiente formación intelectual como para no pertenecer a la mente colectiva; debemos ser tolerantes y no imponer ningún tipo de ideología, es sabido que los magnates del planeta no descansan pensando nuevas formas de mantener a las grandes masas distraídas y si más no confundidas pero también existen mentes pensantes y manifiestas, el conflicto que veo yo es que la mayor parte de las veces lo hacemos todo de un modo personal en vez de universal.

Un fuerte abrazo.

Polvorilla dijo...

Avedelsur: el ser humano sufre hasta el punto de descubrir que nace, vive y muere sólo, antes no se acepta esta premisa existe la necesidad de vanagloriarse pues es el único refugio que le queda antes de aceptar la verdad.
Espero no haberte molestado.

Un fuerte abrazo.

AvedelSur dijo...

Estimada Polvorilla:
Me ha dado mucho gusto el leer tus comentarios. Este es el sentido de esta página, la opinión sincera, el debate, la capacidad de discrepar. ¿Cómo podría molestar a alguien la sinceridad y esta muestra de confianza al plantear lo que sientes y piensas?
Aunque sería un honor arrogarme el texto citado, debo reconocer que son palabras textuales de un hombre a quien admiro profundamente y con quien me formé. Comparto plenamente su visión porque la he comprobado en carne propia. Entiendo que cause incomodidad la manera generalizada de expresarse, pero créeme, muchos hombres de escaso nivel cultural son profundamente mas concientes que los grandes escritores de nuestro tiempo... y ya vez nadie sabe de ellos.
Definir al Hombre en un párrafo de 40 líneas es una pretensión desmedida que podría interpretarse como arrogancia. Tómalo como un punto de vista. No niegues a priori... No aceptes todo lo que leas de buenas a primeras... Medita y reflexiona y por favor no te limites en tus expresiones por temor a ofenderme.
En el día de mi cumpleaños regálame ¡Un abrazo muy grande como el que te envío!

Polvorilla dijo...

Avedelsur: en primer lugar quiero enviarte un fortísimo abrazo y un beso para felicitarte en tu cumpleaños, te deseo que todos tus sueños se hagan realidad.

Es cierto que las personas soñamos y también es cierto que así que descubrimos en el tiempo lo que no comprendíamos, nos aterra darnos cuenta que no vivimos en un mundo mágico, sino que todo tiene causa-efecto y un propósito final; descubrir que hay una distancia entre casualidad y causalidad no es tarea fácil, de igual modo que comprender la diferencia que hay entre saber y conocer o atreverse y callar, es cosa compleja.
Tenemos todo un camino para comprender, ver y oír para todo ser que le interese su existencia.
Un beso.

Dédalus dijo...

No conozco a Baines, pero sí estoy con su escrito cuando viene a afirmar el ser humano está lleno de servidumbres. Supongo que por ello somos pequeños y tendemos a adorar becerros de oro. Aún y todo, el extracto me parece tremendamente determinista y lleno de fatalismo: una cosa es que el Hombre se esclavo de cuanto le afecta y otra es que no tenga otra opción en la vida, más allá que la de sucumbir a sus propias pasiones.

Saludos, Ave.

AvedelSur dijo...

Estimado Dedalus:
Cuando hablamos de genero humano, de especie, nos referimos a un colectivo y no a cada individuo.
Estoy cierto que existen multiples excepciones, presisamente los grandes guias de la humanidad, los filosofos y pensadores que han asumido su propio camino con responsabilidad. En efecto este es un texto muy determinista, pero tiene su propósito, y sí hay una salida. Espero que nuestra amiga Polvorilla publique algo sobre el mito de Prometeo en su blog. En ese mito se encierra una esperanza para la humanidad.
Un fuerte abrazo.